Una localidad del sur de Indonesia quedó conmocionada tras descubrirse un estremecedor caso de maltrato infantil en una guardería privada. Luego de una denuncia, la policía local allanó el establecimiento y reveló prácticas abusivas que conmueven a la comunidad.

El hecho ocurrió en Yogyakarta, donde se encuentra la guardería Little Aresha, reconocida por sus instalaciones equipadas y diversas actividades recreativas. Durante años, decenas de padres confiaron en esta institución para el cuidado de sus hijos.
Sin embargo, el viernes 24 de abril, la policía intervino el lugar tras recibir una denuncia de una exempleada que alertó sobre tratos inhumanos hacia los niños. En la redada, se comprobó la existencia de una presunta cultura de abuso que afectaba a decenas de menores bajo su cuidado.
“Noorman”, uno de los padres, declaró a BBC Indonesia: “Nos mostraron un video en el que se veía a los niños con las manos y los pies atados, sin ropa y solo con pañales”. La policía imputó a 13 personas, entre ellas la directora de la guardería, la responsable de la fundación Little Aresha y varios cuidadores, por múltiples delitos contra la protección infantil.
Según Rizki Adrian, jefe de la unidad criminal, los niños eran confinados en habitaciones reducidas de aproximadamente tres metros de ancho, con hasta 20 menores por sala. De los 103 niños matriculados, en su mayoría menores de dos años, al menos 53 están siendo atendidos por las autoridades como víctimas de maltrato físico y negligencia. Además, la guardería operaba sin licencia habilitante.
Tras el allanamiento, Little Aresha permanece cerrada. El gobierno de Yogyakarta solicitó evaluaciones psicológicas y médicas exhaustivas para las víctimas, y anunció que los padres también contarán con apoyo psicológico para afrontar el trauma.
Los padres de los niños expresaron profunda conmoción y arrepentimiento por no haber detectado las señales de maltrato. Noorman, quien inscribió a sus hijos en 2022 y 2024, explicó que eligió la guardería por sus aparentes buenas condiciones y la actitud amable de la directora. Sin embargo, desde hacía tiempo sospechaba que algo no estaba bien, ya que su hija presentaba heridas inexplicables y ambos niños manifestaban hambre constante.
“No nos dimos cuenta de las señales de que algo andaba mal”, afirmó, y añadió: “Es inhumano. No solo mi hijo, sino decenas de niños fueron tratados de forma tan inhumana”. Espera que se realice una investigación exhaustiva y que los responsables reciban el máximo castigo.
Otro padre, Budiyanto, notó lesiones en su hija de un año y medio, que el personal atribuía a peleas entre niños, explicación que inicialmente aceptó.
El testimonio más desgarrador proviene de Aysha, un menor víctima del maltrato, quien en un video publicado en TikTok por su madre Erika Rismay, relató que la maestra le ataba las piernas y el cuerpo, y le tapaba la boca para que no pudiera llorar. La madre lamentó profundamente haber dejado a su hijo en esa guardería durante más de un año y destacó que ese abuso explicaba el comportamiento alterado del niño.
Este caso ha generado indignación en Indonesia y subraya la urgente necesidad de reforzar los mecanismos de protección infantil y control de los establecimientos destinados al cuidado de menores.