El Gobierno argentino se encuentra en los preparativos para efectuar en los próximos días un pago al Fondo Monetario Internacional (FMI), en un momento clave previo a que el directorio del organismo revise las metas y evalúe un nuevo desembolso. Para hacer frente a este vencimiento, el Ejecutivo concretó este miércoles una operación financiera con Estados Unidos, considerada un paso previo indispensable.

Argentina adquirió al Tesoro de Estados Unidos aproximadamente 820 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG), activos utilizados como la «moneda» oficial del FMI. Esta operación es un requisito obligatorio antes de cualquier pago al organismo, que realiza sus transacciones únicamente en este tipo de activo.
Se trata de la tercera transacción de este tipo en los últimos seis meses gestionada por el Ministerio de Economía con el FMI bajo la dirección de Scott Bessent. La operación anterior tuvo lugar en febrero, por un monto de 808 millones de dólares, con el mismo objetivo de cubrir un pago inminente al Fondo. Asimismo, se concretó otra transacción en octubre por 872 millones de dólares. Esta información fue difundida recientemente en la página web del Tesoro estadounidense.
A diferencia de un swap de monedas, esta operación consiste en una compraventa, no en un préstamo o crédito. Durante las semanas previas a las elecciones, el Banco Central y el Tesoro norteamericano establecieron una línea especial de financiamiento para que Estados Unidos pudiera comprar pesos y vender dólares en el mercado local, con el propósito de mitigar la alta tensión cambiaria. Este swap de 2.500 millones de dólares fue cancelado y cerrado en enero.
En esta ocasión, Estados Unidos actúa como proveedor de los DEGs que Argentina requiere para cumplir con el pago al FMI. Es habitual que los países que necesitan cubrir vencimientos con el Fondo busquen estos activos entre miembros que dispongan de saldos excedentes. Incluso, el propio FMI puede mediar para facilitar estas operaciones.
Sin embargo, para Argentina, una transacción directa con Estados Unidos de estas características era inusual hasta hace poco, según los registros públicos del Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF) estadounidense. Desde 2021, el país aparece solamente en tres ocasiones como comprador. Por el contrario, Estados Unidos ha vendido DEGs con mayor frecuencia a países como Ucrania, Jamaica o Bangladesh.
El ESF posee un total equivalente a 173 mil millones de dólares en DEG, un activo de reserva que representa una canasta compuesta por las principales monedas globales: dólar, euro, yen, yuan y libra esterlina. Todas las operaciones del FMI, ya sean desembolsos o cobro de intereses, se expresan en Derechos Especiales de Giro.
En febrero pasado, cuando se registró una transacción similar, desde el equipo económico argentino definieron esta práctica como una mecánica habitual para afrontar el pago de la deuda con el FMI, y aclararon que no se trata de un préstamo a ser devuelto, sino de una compraventa. Por ende, la operación concluye con el intercambio de DEGs a cambio de dólares provenientes de Argentina.
Entre el martes y el miércoles, el Ministerio de Economía adjudicó casi 850 millones de dólares mediante la emisión de dos bonos: Bonar 2027 y Bonar 2028, títulos públicos denominados en dólares que pagan en moneda extranjera. Esta semana se amplió la licitación para captar más divisas en la plaza local.
Originalmente, la administración había planteado un límite de 250 millones de dólares por bono en la primera jornada de colocación, y un tope adicional de 100 millones para el día siguiente. Posteriormente, el límite para la primera licitación se incrementó a 350 millones de dólares.
Como resultado, se recaudaron 848 millones de dólares. El Bonar 2028, que vence después de la finalización del mandato presidencial de Javier Milei, no alcanzó a cubrir el cupo máximo establecido y tiene una tasa de interés más elevada. El bono a 2027 fue emitido con un rendimiento anual del 5,1 % en dólares, mientras que el de 2028 ofreció un 8,7 % anual.
Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacó que la ampliación del monto adjudicado fue exitosa y se produjo en un contexto en el que el Tesoro nacional debe afrontar un pago al FMI cercano a los 796 millones de dólares la semana próxima. Además, recordó que el Gobierno espera destrabar un desembolso previsto para mayo, por aproximadamente 1.045 millones de dólares.