El jueves, ocho estudiantes quedaron atrapados a 30 metros de altura en la montaña rusa «Iron Shark» del parque de atracciones Pleasure Pier, ubicado en Galveston, Estados Unidos. Los bomberos acudieron al lugar con una escalera de gran tamaño y necesitaron cuatro horas para rescatar a los adolescentes y ponerlos a salvo.

El jefe del Departamento de Bomberos de Galveston, Mike Varela Jr., informó a KHOU 11 que a las 5:37 p.m. recibieron el llamado de auxilio, en el cual se reportaba que ocho jóvenes estaban suspendidos en pleno ascenso vertical de la montaña rusa. Para ese momento, los adolescentes llevaban aproximadamente 20 minutos varados en la atracción.
La Iron Shark es la montaña rusa más alta del parque, con una subida vertical de 30 metros y una velocidad máxima de 84 kilómetros por hora. Su recorrido total es de 380 metros, incluye cuatro inversiones y ofrece vistas panorámicas de la bahía de Galveston, que rodea todo el parque.
Varela destacó que el muelle fue diseñado en colaboración con el departamento de bomberos, lo que permitió que los vehículos de emergencia accedieran rápidamente con el equipo necesario para realizar el rescate. Durante la operación, el parque permaneció cerrado y numerosas personas observaron el procedimiento desde el exterior, compartiendo videos en redes sociales.
El rescate fue transmitido en vivo por noticieros locales, que mantuvieron al público atento durante las cuatro horas que duró la operación. Los bomberos instalaron una extensa escalera para alcanzar a los estudiantes, quienes permanecían recostados en sus asientos con las barras de seguridad puestas y vistas directas al cielo.
El equipo de rescate tuvo que liberar a los jóvenes con sumo cuidado, colocándoles arneses de seguridad y descendiendo cada uno de ellos lentamente, escalón por escalón. Finalmente, todos fueron evacuados sanos y salvos, sin que se reportaran lesiones durante el procedimiento.
Terry Turner, director de operaciones de Pleasure Pier, emitió un comunicado en el que afirmó que la atracción sufrió un fallo durante su ascenso inicial, pero que se detuvo automáticamente para garantizar la seguridad de los pasajeros. Además, indicó que se realizará una inspección exhaustiva antes de reabrir la montaña rusa. Un equipo técnico ya se encuentra en el lugar evaluando los sistemas para determinar las causas del incidente y prevenir riesgos futuros.
La empresa propietaria del parque, Landry’s Inc., confirmó que la atracción presentó una avería y que su sistema de seguridad activó la detención automática. Añadieron que su prioridad fue la seguridad de los visitantes, por lo que contactaron al Departamento de Bomberos para asistir en la evacuación.
El distrito escolar independiente Houston ISD informó que los ocho estudiantes formaban parte de una excursión educativa conjunta entre varias escuelas secundarias. Por la noche, las autoridades escolares manifestaron su agradecimiento a los equipos de rescate y aseguraron que mantienen contacto directo con las familias de los estudiantes involucrados.