La justicia francesa condenó este miércoles a una mujer de 62 años por matar a golpes a un lince hembra, una especie protegida, que había atacado a una de sus gallinas, informó la abogada de una de las partes civiles.

Un tribunal de Estrasburgo, en el noreste de Francia, la sentenció a pagar 30.000 euros (34.860 dólares) a asociaciones de defensa de los animales y la condenó a tres meses de prisión con suspensión de pena, indicó Pauline Laizet, abogada de One Voice y del centro Athénas, especializado en linces.
Los hechos ocurrieron el 18 de octubre de 2024, en Niederbronn-les-Bains, una localidad de 4.000 habitantes ubicada en una zona boscosa del noreste francés.
La mujer salió rápidamente a su jardín al percibir que una de sus cinco gallinas estaba siendo atacada. Después de intentar ahuyentar al depredador, que afirmó haber confundido con un gato, tomó un palo y lo golpeó violentamente en la cabeza.
Tras recibir varios golpes en una zona letal, el lince —una hembra joven de 4,2 kilos y hambrienta— sufrió dos fracturas de cráneo y un hematoma subdural que le causaron la muerte, según el informe de la autopsia. La gallina también falleció.
Durante la audiencia del 27 de marzo, la acusada declaró que entró en “pánico” al ver al depredador y que lo golpeó para que soltara a su ave.
Para las partes civiles, la pérdida del lince es incalculable para el ecosistema, ya que esta especie, de la que sólo quedan unos 150 ejemplares en Francia, se encuentra en peligro crítico de extinción.
La sentencia dictada este miércoles fue calificada como “satisfactoria” por Laizet, quien destacó que se tuvo en cuenta el costo real que implican para las asociaciones las acciones de preservación y reintroducción de la fauna silvestre.
No obstante, Muriel Arnal, presidenta de la asociación One Voice, consideró insuficiente la pena de tres meses de prisión condicional debido a la escasa población de linces. “No envía un mensaje de firmeza a los furtivos que dedican su tiempo a matar animales protegidos”, agregó.
Este felino, el más grande de Europa, fue cazado durante mucho tiempo por su piel o como trofeo y desapareció de Francia antes de su reintroducción en 1974, gracias a programas realizados en Suiza.
Agencia AFP.