En el contexto de las manifestaciones en La Paz que exigen la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el exmandatario Evo Morales acusó al dirigente argentino Javier Milei de enviar aviones y material antidisturbios para reprimir las protestas en el país vecino.

«Es muy grave lo que está haciendo Javier Milei», afirmó Morales durante una entrevista con Radio 10, en medio de episodios de ataques y saqueos contra instituciones públicas, como el Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), estaciones del teleférico, y varios edificios y comercios privados.
El ex presidente detalló que «hace cuatro o cinco días me informaron militares y policías que llegaron dos aviones Hércules y el presidente Rodrigo Paz reconoce: ‘Gracias Milei por mandar aviones por razones humanitarias’». Además, mostró fotografías de cajas con material antidisturbios descargándose y denunció que, «no solamente para eso: han trasladado policías en aviones provenientes de Argentina, enviados por Milei, así como militares de Santa Cruz, Potosí, Tarija y Chuquisaca hacia La Paz. Los aviones de Argentina sirvieron para trasladar militares de una ciudad a otra».
Consultado sobre una posible comparación con el envío de municiones del gobierno de Mauricio Macri en 2019, Morales fue contundente: «Igualito. La policía no tenía material contra las movilizaciones y llegó de Argentina en los Hércules, enviados por Milei».
Frente a la versión oficial de que la cooperación argentina consistía en ayuda humanitaria, Morales afirmó: «Totalmente falso. Qué forma de desviar la verdad. La derecha coopera y se ayuda para reprimir esta sublevación».
En otro pasaje de la entrevista, el exmandatario cuestionó el impacto social de las políticas de ajuste impulsadas por gobiernos de derecha, señalando que «el ajuste lo paga el pueblo». Sobre las protestas en La Paz, definió: «Es un levantamiento, una sublevación contra el modelo neoliberal y neocolonial».
Morales también se refirió a las causas judiciales abiertas en su contra tras la crisis política de 2019. «Durante todo 2020, año del golpe, me investigaron por corrupción y vínculos con el narcotráfico. No encontraron nada, ni corrupción ni narcotráfico. Solo quiero decir que hice política por la patria y no por la plata», afirmó.
Asimismo, vinculó estos procesos con una nueva versión del llamado «Plan Cóndor», y sostuvo que la persecución política en la región ya no es ejecutada por militares, sino por «jueces y fiscales». En ese sentido, mencionó los casos de la expresidenta argentina Cristina Kirchner y del exmandatario ecuatoriano Rafael Correa, a quienes consideró víctimas de la judicialización de la política.
Finalmente, Morales acusó a Milei y a sus asesores argentinos de intervenir en la política boliviana. En particular, mencionó al consultor libertario Fernando Cerimedo, a quien responsabilizó por estrategias de comunicación y ataques en redes sociales contra su persona. «Perdón que hable del presidente de Argentina, pero primero mandó un asesor en temas de comunicación: Fernando Cerimedo. Ese señor es como ministro de comunicación. Algunos técnicos en comunicación han renunciado por culpa de él», puntualizó.
Asimismo, recordó un polémico mensaje publicado por Cerimedo en su cuenta de X el 14 de mayo, que decía: «A fuerza de plata del Narco movilizaciones vos, narco pedófilo. Tictac», refiriéndose a Morales y sugiriendo que su tiempo está contado. «Él en sus chats y conversaciones pelea por redes», concluyó.