Una Chevrolet S10 partió desde Cafayate, Salta, con cinco hombres que se dirigían a Santa María, Catamarca, para participar en un partido de fútbol para veteranos. Sin embargo, en la provincia de Tucumán fueron víctimas de un trágico accidente al ser embestidos por una Ford Ranger que huía de un control de Gendarmería, lo que provocó la muerte de dos ocupantes de la camioneta.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Jesús Horacio Cancino, de 61 años, y Vidal Chauqui, de 64. El siniestro ocurrió el sábado, poco antes de las 15, sobre el kilómetro 4308 de la ruta nacional 40, en la jurisdicción de Colalao del Valle, departamento Tafí del Valle, en el límite entre Tucumán y Salta.
Según fuentes policiales, la Ranger azul evitó un control de Gendarmería al ingresar al pueblo, se ocultó detrás de un galpón y, al notar que un agente se aproximaba, reingresó a la ruta para realizar un giro en “U”, momento en que chocó contra la Chevrolet S10. El impacto fue tan fuerte que la S10 quedó volcada sobre su techo.
En la Chevrolet viajaban cinco amigos; dos fallecieron y tres sufrieron politraumatismos. Entre los heridos permanece internado en estado estable en terapia intensiva del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Cafayate Anacleto Suárez, de 61 años. Los cuerpos de Cancino y Chauqui fueron trasladados a sus domicilios para los velatorios que comenzaron poco después de las 4:30 de la madrugada del lunes.
Al requisar la Ford Ranger, bajo orden del Juzgado Federal N° 1, la Gendarmería secuestró 24 bultos con 457 kilos de hojas de coca en estado natural, 28 bolsas de bicarbonato de sodio, una máquina contadora de billetes y documentación vinculada a la causa.
La Fiscalía del Centro Judicial Monteros, dirigida por Gerardo Salas, ordenó la detención de los dos ocupantes de la Ranger: Julio Agustín Sosa, de 26 años y domiciliado en Rawson, San Juan, y Jennifer Fernanda Mamaní, de 21 años y residente en Maipú, Mendoza. Ambos quedaron imputados por “doble homicidio culposo seguido de lesiones graves”.
En redes sociales, una sobrina de Cancino cuestionó el valor de la vida frente a la persecución y la carga confiscada. “¿Cuánto vale la vida? ¿Puede valer 24 bultos, 457 kilos de coca? ¿Una persecución fallida porque se perdieron dos vidas? ¿Una persecución exitosa porque encontraron lo que querían? ¿Una foto de Gendarmería y la Policía con los bultos encontrados? ¿Cuánto vale la vida?”, expresó. También denunció la falta de humanidad de las fuerzas de seguridad, señalando que los cuerpos de los fallecidos permanecieron casi 12 horas en el asfalto sin recibir información a sus familiares.
El club Unión Calchaquí, para el que jugaban los hombres, publicó un sentido mensaje de despedida: “Nuestros jugadores no solo dejaron su marca en la cancha, sino también en el corazón de cada persona que compartió este camino con ellos. Su memoria vivirá por siempre en nuestra institución. Hasta siempre, queridos jugadores. Descansen en paz”.
Jesús Horacio “Cuty” Cancino se desempeñaba como ordenanza en la Escuela de Música de Cafayate y era padre de cinco hijos. Vidal Chauqui, en tanto, tenía diez hijos y trabajó en el Club de Campo La Estancia de Cafayate Wine & Golf; ambos eran abuelos.
Este lunes a las 17:30 se realizará una misa de cuerpo presente en la Catedral Nuestra Señora del Rosario, tras la cual se trasladarán sus restos al cementerio local para darles el último adiós.