Verónica Ojeda, madre del último hijo de Diego Armando Maradona, calificó de «asesinos hijos de puta» al neurocirujano Leopoldo Luque, a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz durante la quinta audiencia del juicio por la muerte del astro, en la que además recordó la promesa que le hizo a su ex pareja tras su fallecimiento.

Ojeda retomó su declaración luego de que ayer fuera interrumpida por un problema técnico en la grabación. Ingresó minutos después de las 10:30 y expuso ante los jueces del Tribunal Nº 7 de San Isidro. Al igual que en la audiencia anterior, Gianinna Maradona estuvo presente.
“Yo siempre los traté bien, aporté y discutí con ellos para ayudar a Luque, a Agustina y a Díaz, incluso para que se comuniquen con el médico Alfredo Cahe, y que me traten bien como persona. No nos merecemos esto. Todas las cosas que nos hacen estos asesinos hijos de puta. Ahora entiendo la manipulación que nos hicieron a toda la familia. Nos decían cosas diferentes para que no estemos unidos”, expresó Ojeda entre lágrimas.
El testimonio se produjo tras la exhibición de un audio entre Cosachov y Díaz, donde la psiquiatra comentaba que la familia los presionaba para obtener resultados del tratamiento contra el alcoholismo de Maradona, y en el que el psicólogo se expresó de forma vulgar hacia Ojeda. En la conversación, Díaz escribió: “Que la chupe Ojeda”, frase que leyó el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, encargado del interrogatorio.
La declaración de Ojeda se centró en las últimas tres veces que visitó a Maradona en su casa del barrio privado San Andrés: el sábado 14, el lunes 23 y el miércoles 25 de noviembre de 2020, día de la muerte del ídolo.
“Fui el sábado 14, Diego estaba bien, se había levantado, había tomado una sopa, estaba de buen humor. Le preguntaba cosas del pasado para ver si recordaba y me contestaba todo. Sonreía. Ese día le hicimos un video a Leopoldo Luque mostrando que estaba bien. Le hacía bromas a Luque en el video. Disfrutó mucho a Dieguito. Estuve casi todo el día con él”, contó.
Sin embargo, la visita del lunes 23 fue muy diferente. Ojeda dijo haberlo visto “muy hinchado” y describió su voz como “robotizada”. “Diego no estaba bien, estaba hinchado, estaba mal con todos salvo con Dieguito, que entraba corriendo y se le tiraba encima. Al único que lo dejaba entrar era a él. Estaba agresivo, enojado, insultaba y nadie quería entrar. Se quedaba en la habitación y no salía”, detalló.
En ese momento, Ojeda sugirió trasladar a Maradona a una casa de campo o internarlo en la Clínica Avril, donde había recibido tratamiento por alcoholismo en 2007. “Eran una secta de gente que querían sacarle cosas a Diego. ¿Cómo puede hacer un médico esto? Luque, a quien Diego quería tanto que hasta le regaló una moto… No entiendo por qué le hicieron esto a Diego, por qué nos manipularon. Quiero justicia”, afirmó entre lágrimas.
Respecto a Luque, dijo: “Le creía todo. Pensé que era el mejor. Después de Cahe, pensé que era un Dios, un 10”.
El miércoles 25 de noviembre, cerca del mediodía, Ojeda se preparaba para visitar a Maradona cuando recibió una llamada del periodista Jorge Rial consultándole por novedades. Sin información, llamó a Vanesa Morla, hermana del abogado Matías Morla, quien le dijo: “Diego está mal, es grave. Se descompuso. Andate para la casa”. En el camino se enteró de su muerte.
Ante los jueces, describió el momento en que vio el cuerpo de Maradona, que yacía en una cama con un “olor terrible” en la habitación. “Consideré que Dieguito no entrara porque sería una situación dolorosa para él. Su padre estaba hinchado como una pelota. Cuando entré le dije: ‘Gracias por darme el hijo que me diste, te prometo que lo voy a cuidar’. Gianinna estaba abrazándolo y Claudia (Villafañe, exesposa) en la puerta. Me despedí y salí”, recordó entre lágrimas.
Luego del receso, explicó las consecuencias que la muerte de Maradona tuvo en su hijo. “Ellos mataron al padre de mi hijo, que perdió a su papá. Mi hijo necesitaba estar con su papá más que nada. Lo sigue padeciendo, llorando. Nos cuesta todos los días. Le sacaron lo más preciado: su papá. Hay noches que llora mucho. Dice que habla mucho con su padre y yo le creo, tienen una conexión muy fuerte”, sostuvo acongojada.
Durante un cuarto intermedio solicitado por la defensa de Luque, Ojeda continuó respondiendo preguntas de los abogados Roberto Rallín y Francisco Oneto. Rallín indagó sobre la relación de Maradona con sus médicos, mientras Oneto presentó un documento de la historia clínica y hubo un tenso intercambio con la testigo.
“No entiendo cómo podés defender a este monstruo”, le dijo Ojeda a Oneto en referencia a Luque. El juez Alberto Gaig, presidente del tribunal, recordó que las preguntas incómodas forman parte del derecho a la defensa.
La defensa mencionó la reunión entre