El cohete New Glenn, propiedad de la empresa aeroespacial Blue Origin fundada por el empresario Jeff Bezos, explotó este jueves durante una prueba de encendido en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, en Cabo Cañaveral.

El estallido provocó la caída de la torre derecha del sistema de protección contra rayos de la plataforma de lanzamiento. Esta prueba se realizaba en preparación para el cuarto lanzamiento previsto en las próximas semanas.
«Experimentamos una anomalía durante la prueba de ignición de hoy. Todo el personal ha sido contabilizado. Proporcionaremos actualizaciones a medida que sepamos más», informó la empresa a través de sus redes sociales.
Por su parte, Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX y principal competidor de Blue Origin, reaccionó a la explosión con un mensaje en Twitter: «Una verdadera lástima. Los cohetes son duros».
Funcionarios de emergencias confirmaron que no hay amenaza por vapores ni otros posibles peligros derivados del incidente.
El New Glenn tenía previsto su cuarto lanzamiento para transportar al espacio los satélites de internet Leo de Amazon. La explosión ocurrió apenas unas semanas después del tercer vuelo del cohete, que había sufrido un fallo al no lograr poner en órbita un satélite para AST Space Mobile, lo que ocasionó la pérdida total de la misión.
Las viviendas cercanas a Cabo Cañaveral y Cocoa Beach se sacudieron alrededor de las 21 horas, y los residentes acudieron a las redes sociales para informarse sobre el suceso. El Complejo de Lanzamiento 36, visible desde la playa, fue escenario de una destacada bola de fuego naranja captada por varios usuarios en sus publicaciones.
Jeff Bezos se pronunció sobre el incidente, asegurando que «todo el personal está a salvo». Además, afirmó: «Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Fue un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena».