La Copa América Centenario de 2016 nunca será recordada con agrado para la mayoría, excepto para Chile, que se consagró campeón al vencer a Argentina en una final marcada por el escándalo del FIFA Gate, que alteró el orden mundial del fútbol. Para la Selección argentina, aquella edición representaba una revancha inmediata tras la derrota del año anterior en la misma instancia y contra el mismo rival, definida en la tanda de penales.

Estas dos caídas consecutivas provocaron la salida del entrenador Gerardo Martino y el alejamiento de Lionel Messi, frustrado por las críticas y la seguidilla de finales perdidas. Además de las dos Copas América, en 2014 el conjunto albiceleste había caído frente a Alemania en la final del Mundial de Brasil. En síntesis, tres finales y tres derrotas. Sin embargo, la decepción interna contrastaba con el logro deportivo que implicaba llegar hasta ese nivel en competencias tan exigentes.
El lamento del seleccionado argentino podría reflejarse en la frase del Indio Solari en la canción «Gualicho», de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, incluida en el disco Último Bondi a Finisterre: «¡Con lo que cuesta armar un full! armar un puto full y perderlo en este paño». Ese “paño” sería, en esta historia, el MetLife Stadium de Nueva York, escenario donde Argentina perdió nuevamente una final.
En un hecho insólito y poco común para la época, antes de que las conferencias vía Zoom se hicieran habituales, varios jugadores de la Selección interrumpieron su descanso para conversar a través de una videollamada con Carlos Solari, conocido como el Indio, ídolo musical para muchos futbolistas. ¿Acaso sonaba Patricio Rey en las concentraciones?
“Siempre suenan Los Redondos, no hay un argentino que no haya sido atravesado por ellos, y en aquel grupo estábamos el Patón (Nahuel Guzmán) y otros que éramos de esa corriente”, explicó Mariano Andújar, exarquero y protagonista de aquel encuentro virtual, en una entrevista para el canal Gelatina.
La charla, organizada por uno de los preparadores físicos –amigo de algún guitarrista–, tuvo lugar en la sala de juegos del predio. Andújar recuerda que “hablábamos un poco de fútbol, pero más que nada de música, les contábamos qué estábamos haciendo. Nosotros tomábamos mate y el Indio tomaba whisky. Eran las seis o siete de la tarde, pero allá oscurecía temprano y hacía frío”.
Tras el fallecimiento de Solari, Lionel Messi fue uno de los primeros en destacar este vínculo inesperado, difundiendo un audio que el cantante le había enviado con confianza, pidiéndole que consiguiera la ansiada cuarta estrella para Argentina. En simultáneo, Andújar mostró una foto inédita del Indio con la camiseta número 23 de la Selección, obsequiada con una dedicatoria.
“Juan Cruz Souto, el utilero que ahora está en Inter Miami, me dijo: ‘Voy a la casa del Indio, vamos’. Yo no podía ir, así que le mandé la camiseta. Me enviaron la foto y por respeto no la publiqué nunca. El Indio era muy respetuoso, así como quería que respetaran su intimidad, él también lo fue con nosotros”, reveló Andújar.
“Empecé a escuchar música con ellos, es mi adolescencia con mis amigos, y fui a recitales. Tuve la suerte de ir a Patricio Rey en Racing en 1998, a las dos fechas, a River, y al Indio solista en el Estadio Único de La Plata. Cuando estuve afuera no pude ir y me perdí el recital en Olavarría porque ese día jugábamos”, añadió el arquero.
Aunque Argentina perdió su tercera final consecutiva, para gran parte del plantel aquella Copa América quedó grabada como la ocasión en que el “Mister” –el Indio Solari– fue el centro de atención frente a un público acostumbrado a idolatrar, y no a ser idolatrado.
Desde aquel histórico Zoom, pasaron jugadores, llegaron nuevos entrenadores y finalmente apareció la “Scaloneta”, que quizás recogió una enseñanza que no proviene solo del fútbol, sino también de una canción: “Cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón”. Esa frase parece haber acompañado la épica aventura en Qatar y la obtención de la tercera estrella.