El Gobierno centra sus esfuerzos en obtener el respaldo de los gobernadores para aprobar la reforma electoral que contempla la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para los comicios del próximo año. Sin embargo, esta estrategia, impulsada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aún no consigue los votos necesarios en el Senado para garantizar su aprobación.

Dado que se trata de una reforma electoral, la propuesta requiere mayoría absoluta en ambas cámaras: un mínimo de 37 votos en el Senado y 129 en Diputados. Actualmente, el oficialismo cuenta con 21 bancas en la Cámara alta y 95 en la baja, lo que implica la necesidad de conseguir apoyos externos.
En el Senado, la líder del bloque libertario, Patricia Bullrich, logró conformar una mayoría de más de 40 senadores. Sin embargo, para eliminar las PASO, no alcanzaría ni los 30 votos, quedando lejos de la mayoría absoluta exigida.
En el radicalismo, Maximiliano Abad rechazó la eliminación total de las PASO, aunque estaría dispuesto a modificar el sistema en caso de falta de competencia dentro de un partido o frente electoral. Por su parte, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, manifestó un fuerte apoyo a la continuidad de las primarias, lo que sugiere que los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suárez respaldarán el sistema vigente desde 2009, implementado durante el gobierno de Cristina Kirchner.
En esta línea, Carolina Losada y Eduardo Galaretto coinciden con Maximiliano Pullaro en mantener las PASO. En cambio, Flavio Fama, de Catamarca, y Daniel Kronerberger, de La Pampa, aunque sin una línea definida en sus provincias, se oponen a su eliminación.
El jefe del bloque correntino, Eduardo Vischi, propone que las primarias sean optativas, a pesar de que el gobernador Juan Pablo Valdés se manifestó a favor de eliminarlas para las elecciones de 2027, apoyando así la iniciativa oficialista. En contraste, la senadora Gabriela Valenzuela, también de Corrientes, aún no definió su postura, al igual que la chaqueña Silvana Schneider, quien espera la indicación del gobernador Leandro Zdero, que mantiene un acuerdo electoral con La Libertad Avanza en la provincia.
Desde Provincias Unidas, los senadores Carlos «Camau» Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba) solo avalarían la suspensión temporal de las primarias, argumentando que «no deben eliminarse por decisiones de corto plazo ni por coyunturas políticas».
Las tucumanas Sandra Mendoza (Convicción Federal) y Beatriz Ávila (Independencia) apoyan al gobernador Osvaldo Jaldo, quien calificó la reforma como un «traje a medida de La Libertad Avanza» y defendió la vigencia de las PASO.
Edith Terenzi se opone a suprimir las elecciones de agosto a pesar de que su gobernador, Ignacio «Nacho» Torres, mostró disposición para apoyar el cambio electoral, aunque aún no confirmó su posición a Santilli.
El bloque del PRO, liderado por Martín Goerling y compuesto por tres senadores, rechaza la propuesta del Gobierno. La senadora salteña Flavia Royón, cercana al gobernador Gustavo Sáenz, pide debatir sobre la obligatoriedad pero no apoya la eliminación de las primarias.
En Neuquén, Julieta Corroza aún no definió su voto y su gobernador, Rolando Figueroa, se reunió con Santilli sin brindar un respaldo claro. Los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, con independencia legislativa y sin vínculo directo con el gobernador Claudio Vidal, están en contra del gasto que implican las primarias, pero no acompañarán al oficialismo.
Carolina Moisés, de Jujuy (Convicción Federal), no se pronunció sobre el tema, considerando que el país tiene otras prioridades. En Catamarca, Guillermo Andrada se manifiesta a favor de la eliminación, alineado con el gobernador Raúl Jalil, quien siempre apoyó las internas partidarias tradicionales.
Los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, allegados al jefe político Carlos Rovira, respaldan la iniciativa oficialista para eliminar la elección de agosto.
El oficialismo podría contar con el apoyo del bloque del gobernador Gerardo Zamora, impulsor de la eliminación de las PASO, aunque el resto del bloque peronista, liderado por José Mayans, defiende la vigencia de las primarias.
En resumen, con estos datos el Gobierno lograría el apoyo de tres senadores dialoguistas —los dos de Santiago del Estero y uno más— pero si los cuatro legisladores indecisos finalmente optan por eliminar las primarias, el oficialismo apenas superaría los 30 votos, insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta necesaria en el Senado.